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Archivos para Comunicación_Científica

Investigadores/as del Instituto i+12 lideran un estudio que demuestra que un dispositivo desarrollado en el Hospital 12 de Octubre mejora la seguridad de las vías intravenosas

Un estudio liderado por investigadores/as del Instituto de Investigación del Hospital 12 de Octubre (i+12) demuestra que un nuevo dispositivo denominado 12CLIP®, desarrollado en el Hospital público 12 de Octubre, mejora la seguridad durante la colocación de vías intravenosas, que se insertan habitualmente en el brazo o la mano para la administración de sueros o medicamentos.

El trabajo ha sido publicado en la revista científica Journal of Hospital Infection y pone de manifiesto que una inserción inadecuada de los catéteres venosos periféricos puede favorecer la aparición de flebitis, extravasación e infecciones del torrente sanguíneo relacionadas con el catéter, lo que se traduce en más días de ingreso, mayor necesidad de tratamientos y un incremento del riesgo para la salud del paciente.

El trabajo científico evalúa 12CLIP®, un dispositivo patentado que fue desarrollado para prevenir el contacto directo entre guantes no estériles y el conector del catéter. De esta forma ayuda a mantener la esterilidad durante todo el proceso, minimizando la posibilidad de contaminación en el momento de colocar la vía, uno de los puntos clave para prevenir infecciones relacionadas con la atención sanitaria.

Según los resultados principales, el dispositivo fue seguro y factible de usar en la práctica clínica con pacientes hospitalizados y las tasas de complicaciones y contaminación fueron muy bajas, sin casos de infección del torrente sanguíneo asociados al catéter. El 78,4 por ciento de los catéteres se colocaron con éxito en el primer intento y, en cuanto a la tasa de complicaciones, fueron menores que las descritas en estudios previos en los que no se empleó 12CLIP® durante la inserción: flebitis (inflamación de la vena): 1,7 episodios por cada 100 días de catéter; extravasación (líquido fuera de la vena): 2,6 por 100 días de catéter; filtración de líquido de infusión alrededor del catéter: 3,2 por 100 días de catéter.

Para Francisco López-Medrano, investigador del grupo de investigación Patologías Infecciosas del i+12, miembro de la Unidad de Enfermedades Infecciosas del Servicio de Medicina Interna del H12O e inventor del dispositivo, aunque las infecciones graves son raras, otras complicaciones no infecciosas son mucho más frecuentes con la práctica estándar lo que supone más días de ingreso, más tratamientos y un mayor riesgo para la salud del paciente. “Mejorar la forma en la que se insertan estos catéteres puede tener un impacto relevante en la seguridad del paciente, especialmente en hospitales, donde este tipo de dispositivos se utilizan de forma masiva”. “Aunque aparentemente pequeñas –añade el doctor López-Medrano- este tipo de innovaciones, pueden marcar la diferencia en la práctica clínica diaria, ayudando a reducir complicaciones, mejorar la experiencia del paciente y reforzar la prevención de infecciones en el entorno hospitalario.

El catéter venoso periférico es un tubo muy fino y flexible que se inserta en una vena del antebrazo o de la mano y es el más utilizado en medicina para la administración de tratamientos intravenosos, aproximadamente 1.200 millones de veces al año en el mundo. Las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud -OMS- establecen para su uso el uso de guantes no estériles, pero simultáneamente determinan que se realice mediante una técnica “aséptica”. Según el doctor López-Medrano, ambas premisas son incompatibles, ya que la manipulación del catéter en su zona proximal lo expone a bacterias que pueden provocar desde infecciones e inflamaciones locales –flebitis-, hasta complicaciones más graves -sepsis, endocarditis, abscesos- si estas bacterias pasan a la sangre.

El dispositivo 12CLIP® es una pieza original que se acopla al catéter venoso periférico y facilita su inserción en condiciones de asepsia. Fue desarrollado e inventado por profesionales de la Unidad de Enfermedades Infecciosas (Servicio de Medicina Interna) con la colaboración de la Unidad de Innovación del Instituto de Investigación del Hospital 12 de Octubre (i+12). El dispositivo está patentado en España, Europa y Estados Unidos y ha sido reconocido con premios y apoyos para su innovación sanitaria.

En el estudio, pensado para evaluar la seguridad y viabilidad del dispositivo en la práctica clínica habitual, se incluyeron 88 pacientes adultos hospitalizados que necesitaban un catéter venoso periférico durante más de 48 h. En total, 116 catéteres fueron insertados con el dispositivo por personal de enfermería entrenado.

Artículo: Implementación de un nuevo dispositivo de inserción aséptica para catéteres venosos periféricos: seguridad, rendimiento y satisfacción de enfermeras

El Instituto i+12 participa en un estudio internacional que demuestra que una rara enfermedad mitocondrial evoluciona mejor y más lentamente en adultos

Un amplio estudio internacional, en el que participa el Instituto de Investigación Hospital 12 de Octubre (Instituto i+12), ha arrojado nueva luz sobre los trastornos relacionados con el gen TWNK, una enfermedad mitocondrial rara que afecta principalmente a los músculos y al sistema nervioso. Los resultados muestran que, en la mayoría de los casos con inicio en la edad adulta, la enfermedad progresa lentamente y puede asociarse a una esperanza de vida cercana a la normal.

El trabajo, publicado en la revista científica Neurology, analizó los datos clínicos y genéticos de 189 pacientes de siete países de Europa y Estados Unidos. Se trata del mayor estudio realizado hasta ahora sobre esta enfermedad poco frecuente, gracias a la colaboración de centros especializados agrupados en un consorcio internacional.

Los trastornos relacionados con TWNK están causados por alteraciones en un gen esencial para el funcionamiento de las mitocondrias, responsables de producir la energía necesaria para las células. Aunque tradicionalmente se han considerado enfermedades graves y muy variables, este estudio demuestra que la forma más común, que comienza en la edad adulta, suele evolucionar de manera lenta.

Según este trabajo, la mayoría de los pacientes comienza con problemas oculares, como caída de los párpados y dificultad para mover los ojos, pero con el paso de los años pueden aparecer otros síntomas como debilidad muscular lentamente progresiva; pérdida de audición; trastornos del movimiento, como parkinsonismo o afectación de otros órganos en fases más avanzadas. Los casos más graves suelen aparecer en la infancia y son mucho menos frecuentes.

Además, los investigadores identificaron numerosas variantes genéticas del gen TWNK, incluidas algunas no descritas previamente, un hallazgo que contribuye a afinar la interpretación genética y a comprender mejor por qué la enfermedad se manifiesta de formas tan distintas entre los pacientes.

Según los autores, estos resultados son especialmente relevantes para mejorar el diagnóstico, el seguimiento clínico y el asesoramiento a pacientes y familias, así como para preparar futuros ensayos clínicos. El estudio subraya también la importancia de la colaboración internacional para avanzar en el conocimiento de las enfermedades raras.

La neuróloga del Hospital 12 de Octubre, investigadora del grupo Enfermedades Raras, Mitocondriales y Neuromusculares del Instituto i+12 y una de las co-autoras de este estudio, Cristina Domínguez explica que “la colaboración internacional es clave para avanzar en el conocimiento de las enfermedades poco frecuentes. Unir esfuerzos entre centros y países nos permite reunir datos suficientes, comprender mejor la evolución y la diversidad clínica de estas patologías y sentar las bases para identificar nuevos tratamientos. Este enfoque cooperativo es esencial para transformar la investigación en oportunidades reales de mejora para los pacientes”.

Los trastornos relacionados con el gen TWNK son extremadamente raros y no existen estimaciones globales precisas de cuántas personas los padecen en el mundo o en España. Forman parte de las enfermedades mitocondriales, que en conjunto tienen una prevalencia baja (unos 5–15 por 100.000 habitantes en algunos estudios), y muchos casos probablemente permanecen sin diagnosticar.

Repositorio Institucional Sanidad – Acceso Abierto

La Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid pone a disposición de la comunidad investigadora  el Repositorio Institucional «RIMASalud«, un espacio digital abierto donde se recoge, preserva y difunde la producción científica generada por los profesionales de todos los centros y servicios de la Consejería de Sanidad como resultado de su actividad asistencial, investigadora y docente, garantizando así su conservación y acceso abierto y fomentando su visibilidad y difusión.

En RIMASalud puedes subir cualquier documento derivado de tu actividad asistencial, docente o investigadora: artículos, datos de investigación, etc.

También puedes depositar tus documentos mediante la opción de Autoarchivo, a través de la web del Repositorio, con tus claves de la Biblioteca Virtual.

El repositorio está accesible a través de https://repositoriosaludmadrid.es/

The Lancet: Cinco medidas decisivas para transformar los sistemas de seguimiento de las enfermedades no transmisibles en Europa: “Lo que se mide, se prioriza”

Un nuevo documento de política sanitaria, publicado en The Lancet Regional Health – Europe, destaca las áreas clave para promover políticas basadas en datos con el fin de frenar la creciente carga de las enfermedades no transmisibles (ENT) y sentar las bases para una asistencia sanitaria más eficaz y equitativa en Europa.

El trabajo lo han desarrollado la Acción Conjunta sobre Enfermedades Cardiovasculares y Diabetes (JACARDI), la Acción Conjunta para la Prevención de Enfermedades No Transmisibles (JA PreventNCD) y la Oficina Regional de la OMS para Europa (OMS/Europa).

El Dr. Héctor Bueno, investigador del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC), cardiólogo en el Hospital Universitario 12 de Octubre de Madrid, Responsable del Grupo de Investigación Cardiovascular Multidisciplinar Traslacional y Coordinador del Área Cardiovascular del Instituto i+12, uno de los autores del documento que destaca que sin datos desglosados que reflejen las disparidades, las desigualdades siguen siendo invisibles y las políticas corren el riesgo de reforzar la exclusión.

La publicación, titulada “Fortalecimiento de los sistemas de vigilancia de las enfermedades no transmisibles en Europa mediante un enfoque colaborativo entre múltiples partes interesadas: una prioridad clave para avanzar en la elaboración de políticas basadas en datos”, llega en un momento crítico tras la Cuarta Reunión de Alto Nivel de las Naciones Unidas sobre las ENT y la Salud Mental.

Europa tiene una oportunidad única y la responsabilidad de volver a comprometerse con una gobernanza sanitaria basada en datos, con una inversión sostenida en sistemas resilientes de vigilancia de las ENT”, explican los autores de la publicación.

El Dr. Héctor Bueno, uno de los autores del documento y líder del grupo de trabajo de JACARDI sobre disponibilidad y calidad de datos, subraya la importancia de coordinar y reforzar los sistemas de información sanitaria para poder conseguir una monitorización continua, sistemática y estandarizada que permita garantizar políticas más eficaces y equitativas. “Para avanzar en la lucha contra las ENT, necesitamos sistemas de información que sean sólidos, inclusivos y sostenibles. Los datos no son solo cifras, son la base para diseñar políticas que reduzcan desigualdades y mejoren la salud de toda la población”.

Una llamada a la acción: cinco prioridades para 2025 y más allá

La publicación destaca cinco áreas críticas en las que es necesario actuar para que los sistemas de seguimiento sean más sólidos, justos y eficaces. En concreto, aboga por la recopilación de datos verdaderamente inclusivos y desglosados, de modo que las desigualdades sean visibles y puedan abordarse. Además, destaca la importancia de una gobernanza sólida, marcos jurídicos claros e inversiones a largo plazo para garantizar que los avances sean sostenibles.

Los autores sostienen que el seguimiento y monitorización también debe integrarse en la formulación de políticas en tiempo real, de modo que la información influya directamente en la responsabilidad y la toma de decisiones. Por otra parte, la sociedad, las comunidades, las personas con experiencia vivida y los grupos marginados deben tener una voz significativa en este proceso, asegurándose de que los datos reflejen las realidades vividas por las diferentes personas. Por último, el documento señala la necesidad de una colaboración más estrecha entre los distintos sectores, un mayor intercambio de conocimientos y un mayor desarrollo de capacidades para garantizar un impacto duradero.

La lucha contra las ENT es una de las cinco prioridades del Segundo Programa de Trabajo Europeo de la OMS/Europa, elaborado conjuntamente con 53 Estados miembros y configurado a través de amplias consultas públicas, en las que han participado profesionales de la salud, personas que viven con ENT y la sociedad civil. La eficacia de las medidas contra estas enfermedades depende de la calidad de los datos. Europa puede dar ejemplo y mostrar enfoques colaborativos e inclusivos junto con las principales partes interesadas, incluidas las acciones conjuntas de la UE, como JACARDI y JA PreventNCD”, afirmó el Dr. Gundo Weiler, director de la División de Prevención y Promoción de la Salud de la Oficina Regional de la OMS para Europa.

El reto: la brecha entre los compromisos y la realidad

Se estima que el 80 % de las ENT se pueden prevenir mediante políticas de salud pública eficaces y mediante estrategias de detección precoz. Esta cifra pone de relieve la urgente necesidad de un cambio de paradigma, pasando de un modelo centrado en el diagnóstico y el tratamiento a otro basado en la prevención, la promoción de la salud y el cribado basado en la evidencia.

A pesar de los grandes esfuerzos realizados en el ámbito de los compromisos internacionales, los avances a nivel nacional han sido desiguales. Los sistemas de seguimiento siguen estando fragmentados, dependen en exceso de proyectos a corto plazo o se enfrentan a retos como una gobernanza limitada y una inversión insuficiente. Esto ha creado una brecha crítica entre los ambiciosos objetivos mundiales y su traducción en políticas nacionales viables.

El documento publicado identifica las persistentes lagunas de datos, las debilidades estructurales y las oportunidades de innovación. También insiste en que el seguimiento no consiste solo en recopilar datos, sino en garantizar que la información se utilice en tiempo real para impulsar la equidad y la reforma de las políticas.

Lecciones de Europa

Los autores subrayan que, con demasiada frecuencia, los esfuerzos de seguimiento de las ENT han sido puntuales, dependientes de financiación externa o impulsados por defensores individuales. Esto ha dado lugar a una cobertura desigual, a la falta de coherencia entre países y a lagunas persistentes en lo que respecta a la salud de los grupos que viven en situaciones vulnerables, como migrantes, minorías y personas con discapacidad.

Sin datos desglosados que reflejen las desigualdades, estas seguirán siendo invisibles y las políticas corren el riesgo de reforzar la exclusión. Por ello, los autores sostienen que la equidad debe estar en el centro de todos los esfuerzos de seguimiento futuros.

Promover y generar datos más inclusivos es un imperativo moral y ético. Los datos deben desglosarse sistemáticamente por edad, sexo, género, geografía, situación socioeconómica, discapacidad, origen étnico y migratorio, para revelar las disparidades territoriales y permitir intervenciones basadas en el lugar”, explica la Dra. Benedetta Armocida, primera autora del estudio, miembro del Departamento de Enfermedades Cardiovasculares, Endocrino-Metabólicas y Envejecimiento del Istituto Superiore di Sanità-ISS, Roma (Italia) y coordinadora de JACARDI.

Debemos empezar a considerar los datos no solo como números, sino como reflejos de vidas y derechos humanos: cada dato cuenta una historia, y los datos cobran verdadero poder cuando cambian narrativas, amplifican las voces de quienes a menudo son ignorados y exigen responsabilidades a los sistemas. Los datos deben observarse de forma crítica y traducirse en políticas que refuercen los sistemas sanitarios. Sin un seguimiento inclusivo, las desigualdades estructurales permanecen ocultas y los más vulnerables siguen siendo invisibles: un dato, una vida, una oportunidad perdida cada vez”, añade la Dra. Armocida.

Al mismo tiempo, los autores destacan las innovaciones exitosas y las buenas prácticas que surgen de proyectos como JACARDI y JA PreventNCD, lo que demuestra que es posible avanzar cuando los compromisos van acompañados de una gobernanza clara, una inversión adecuada y una colaboración intersectorial.

En toda Europa ya vemos soluciones que funcionan. Las acciones conjuntas como JA PreventNCD y JACARDI ayudan a los países a armonizar métodos, compartir herramientas y aprender más rápidamente unos de otros. Así es como mejoramos la comparabilidad entre países y logramos que el seguimiento sea más útil para la prevención y la promoción de la salud, mostrando de forma más clara dónde persisten las desigualdades”, afirma el profesor Knut-Inge Klepp, del Instituto Noruego de Salud Pública de Oslo y coordinador científico de JA PreventNCD.

Aun así, Klepp insiste en que “debemos considerar el seguimiento como una infraestructura básica, no como una tarea adicional. Requiere una financiación estable, una gobernanza clara y la capacidad de producir datos oportunos e inclusivos. Si el seguimiento depende de proyectos a corto plazo o de defensores individuales, seguirá siendo desigual. Si se institucionaliza, puede orientar las prioridades y ayudar a mantener los avances a largo plazo”.

En definitiva, Europa tiene tanto la responsabilidad como la oportunidad de liderar la creación de sistemas de información sanitaria más sólidos e inclusivos que puedan servir de referencia mundial. Llevarlo a cabo será fundamental no solo para reducir en un tercio la mortalidad prematura por ENT para 2030, sino también para garantizar la equidad y la resiliencia en materia de salud ante los retos futuros. “Porque lo que se mide se prioriza. Lo que se desglosa se aborda. Y lo que se institucionaliza se puede mantener”, concluyen los autores.

FUENTE: CNIC

Ref: Benedetta Armocida, Hanna Tolonen, Ivo Rakovac, Beatrice Formenti, Jill Farrington, Allison Ekberg, Hector Bueno, Giovanni Capelli, Silvia Francisci, Morten S. Frydensberg, Ane Fullaondo, Linda Granlund, Yhasmine Hamu Azcarate, Torben F. Hansen, Emil Høstrup, Tomi Mäki-Opas, Luigi Palmieri, Markku Peltonen, Valentina Possenti, Marco Silano, Gundo Weiler, Kremlin Wickramasinghe, Edwin Wouters, Knut-Inge Klepp, Graziano Onder, Gauden Galea, Strengthening non-communicable diseases monitoring systems in Europe through a multistakeholder collaborative approach: a key priority for advancing data-driven policymaking, The Lancet Regional Health – Europe, Volume 61, 2026, 101553, ISSN 2666-7762, https://doi.org/10.1016/j.lanepe.2025.101553 

Investigadores del Instituto i+12 y la UCM demuestran que un compuesto producido por la microbiota mejora la eficacia de la terapia CAR-T frente al linfoma no Hodgkin

Investigadores del Instituto de Investigación Hospital 12 de Octubre (Instituto i+12) y de la Universidad Complutense de Madrid demuestran que una microbiota rica y diversa, especialmente abundante en bacterias productoras del compuesto denominado butirato, mejora la eficacia de la terapia CAR-T frente al linfoma no Hodgkin. El estudio realizado en muestras de pacientes y modelos animales, sugiere que se podrían administrar nuevas terapias con probióticos o compuestos como el butirato para complementar la inmunoterapia con el fin de mejorar la supervivencia.

La investigación ha utilizado datos y muestras de 84 pacientes con linfoma de Hodgkin de cuatro hospitales de España para estudiar su microbiota. Roberto García-Vicente, investigador, del Instituto de Investigación i+12 y primer autor del trabajo publicado en la revista científica Clinical Cancer Research, explica que “lo primero que hemos visto es que cuando estos pacientes reciben antibióticos, antes del tratamiento, se asocian con peores respuestas, confirmando lo encontrado en otros trabajos. Pero lo más relevante que hemos observado es una asociación entre la diversidad y la riqueza de la microbiota y la respuesta a las terapias CAR-T. Es decir, que aquellos pacientes que tengan una microbiota más diversa y más rica son los que generan respuestas a más largo plazo”.

A partir de aquí, los investigadores identificaron un grupo de bacterias cuya abundancia era mayor en los pacientes con buena respuesta a las células CAR-T. Concretamente de bacterias productoras de unas moléculas denominadas ácidos grasos de cadena corta y, especialmente uno llamado butirato.

El butirato se perfila así, como un biomarcador que predeciría la respuesta del paciente a la administración de la terapia CAR-T, pero, además, la investigación ha demostrado también en modelos in vitro e in vivo (de ratones) que este compuesto podría mejorar la eficacia de las células CAR-T. Según el doctor García-Vicente “cuando los linfocitos CAR-T, que son unas células del sistema inmune del paciente y modificadas en el laboratorio para reconocer al tumor, se exponen a esa molécula hay una mayor activación de los linfocitos y una mayor capacidad de eliminar el tumor”.

María Linares, investigadora del Grupo de Investigación Hematología Traslacional del Instituto de Investigación i+12 y de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) e investigadora principal de este trabajo, señala que aún faltaría hacer estudios clínicos para poder validar estos resultados, pero que “a priori pensamos que mejorar la dieta podría tener un beneficio importante en la respuesta a las terapias, en concreto a la terapia con CAR-T, administrar probióticos puede ser algo complementario y que pueda hacer que la terapia tenga una mayor eficacia y, por último, utilizar directamente los compuestos, como el butirato, que produce la microbiota o dar precursores para que esa microbiota pueda crear esos compuestos también podría tener un impacto muy importante. Creemos que hay mucho trabajo que hacer por delante pero que son resultados muy prometedores” concluye.

LAS CAR-T Y LA MICROBIOTA

Las células CAR-T se han convertido en una importante alternativa terapéutica para pacientes con linfoma no Hodgkin de células B en recaída o refractario, logrando tasas de remisión completa del 40-53%. A pesar de estos resultados alentadores, según la doctora Linares entre el 18 y 48% de estos pacientes no responden inicialmente al tratamiento y otros recaen en los primeros meses tras su administración. “Por esta razón, tenemos una necesidad urgente de identificar biomarcadores y factores asociados con la respuesta y el resultado para estratificar a los pacientes que podrían beneficiarse más de la terapia. Este estudio que publicamos se inserta en este contexto”.

El linfoma no Hodgkin de células B es un grupo de cánceres en los que los linfocitos B crecen de manera descontrolada en los ganglios linfáticos o en otros órganos. El linfoma no Hodgkin abarca un amplio espectro de subtipos, que va desde formas indolentes y de crecimiento lento hasta variantes agresivas o altamente agresivas que pueden evolucionar de manera rápida. Es uno de los tumores hematológicos más frecuentes, con una incidencia aproximada de unos 20 casos nuevos por cada 100.000 personas al año, y afecta sobre todo a personas de edad avanzada (la edad media al diagnóstico supera los 65 años). El tratamiento habitual combina quimioterapia e inmunoterapia. Aunque la supervivencia a 5 años es superior al 60 %, cuando los pacientes recaen o no responden al tratamiento inicial el pronóstico empeora, pudiéndose recurrir a un trasplante de médula ósea u otras combinaciones de inmuno-quimioterapia. En los últimos años, la introducción de células CAR-T y de anticuerpos biespecíficos ha mejorado de forma significativa los resultados en pacientes refractarios o en recaída.

La microbiota intestinal desempeña un papel fundamental en la formación, el desarrollo y la función del sistema inmunitario humano, por lo que se ha propuesto como biomarcador predictivo y como posible modulador del sistema inmunitario para mejorar la eficacia de la inmunoterapia.

Los resultados del proyecto han sido publicado recientemente en la revista Clinical Cancer Research: The potential of gut microbiota and butyrate to improve CAR-T cell therapy in non-Hodgkin lymphoma   Primer autor: Roberto García-Vicente. Investigadores principales: Joaquín Martínez-López y María Linares.

Proyecto financiado por:

El programa Jóvenes doctores de la Comunidad de Madrid y la Universidad Complutense de Madrid; Plan Nacional del Ministerio de Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades: Instituto de Salud Carlos III; Asociación Española Contra el Cáncer; Fundación Cris; Fundación Española de Hematología y Hemoterapia y las ayudas de Formación del Profesorado Universitario el Ministerio de Universidades.

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